Artista

Retrato en blanco y negro del artista en el taller, entre pinceles y mesas manchadas de pintura
Aaron Rodriguez

Nací en 1986 en las Islas Canarias, España, donde la intensidad de la naturaleza, la luz y el color despertaron mi curiosidad desde pequeño.

Mi abuelo, Mario Rodríguez, me acercó al arte en la infancia y me animó a explorar con libertad. Esa libertad sigue guiando mi manera de trabajar. Soy autodidacta y mi práctica ha crecido a través de la experimentación: distintos materiales y técnicas, espontaneidad y superficies construidas en capas. Trabajo sobre todo con óleo y técnica mixta, y cada cuadro toma forma a través del color, la textura y el gesto, más que de un plan cerrado.

Mi obra se mueve entre dos mundos. Uno nace del paisaje, las flores y la luz, y avanza hacia la abstracción. El otro es más crudo y expresivo, con máscaras, animales y símbolos dibujados con línea gestual. En ambos busco una conexión emocional directa con quien está frente al lienzo.

El cambio forma parte de mi naturaleza. Siempre me han atraído los cambios bruscos de timón, y trato de vivir como hago arte: experimentando. En 2015 me mudé a Nueva York, donde viví más de diez años. El ritmo de la ciudad, su escala y la mezcla constante de gente e ideas hicieron mi obra más atrevida y más directa, y me dieron la confianza para pintar de una forma más libre y gestual.

En 2026 volví a cambiar el rumbo y me mudé a Tokio. Aquí estoy aprendiendo otro ritmo, el del silencio, la atención al detalle y el espacio entre las cosas, y descubro cómo entra en mis cuadros junto a la energía que traje de Nueva York. Hoy vivo y trabajo aquí, donde sigo desarrollando mi práctica.

Nacimiento
1986, Islas Canarias, España
Vive y trabaja
Tokio, Japón
Antes
Nueva York, 2015–2026
Formación
Autodidacta
Enfoque
Intuitivo, basado en el proceso

En memoria

Retrato en blanco y negro de Consuelo Rodríguez, madre del artista, sonriendo
Consuelo Rodríguez
Fotografía en blanco y negro de Mario Rodríguez, abuelo del artista, pintando al aire libre
Mario Rodríguez

A mi madre y a mi abuelo, eternamente en mí.

A mi abuelo, quien despertó en mi alma el amor por el arte y me enseñó a mirar el mundo con otros ojos.

Y a mi madre, mi luz, mi refugio y mi aliento. El amor más puro e incondicional que jamás conoceré. La fuerza que me sostuvo, las alas que me impulsaron y a quien le debo todo lo que soy.

Mi arte, mi vida y cada latido de mi alma serán siempre para ti, mamá. Te quiero.